
Primero lee el texto escrito en rojo, luego haz lo que en el se indica y posteriormente lee el texto verde.
Cierra los ojos, concentra tu atención en crear una imagen en tu pensamiento. Relájate, Inspira y expira un par de veces para lograr estar completamente relajado. Imagínate en un momento de felicidad total, experimente como todo tú yo fluye. Experimenta como toda su felicidad envuelve su entorno. Piensa qué estarías haciendo en ese momento de felicidad, con quién y dónde estarías.
Déjame adivinar, estoy casi seguro de que el lugar en el que te encontraba estaba lejos de las ciudades ¿Alguna playa paradisíaca? ¿Un valle tal vez? ¿Un frondoso bosque? Seguro que no estarías junto a la cajera del supermercado o con algunos de los compañeros de trabajo, a los cuales no soléis hacer mucho caso aunque conviváis con ellos. Es probable que la persona que esté contigo sea una persona muy querida por vosotros aunque no tengáis un contacto tan directo y constante como con los compañeros de trabajo. Seguramente estarías realizando algo que se encuentre fuera de tú monotonía, seguro que no os habréis imaginado trabajando. No obstante, es posible que te hayas imaginado realizando alguna actividad que, aunque esté presente en tu horario habitual, no le sueles dedicar tantas horas como para saciar del todo tu satisfacción. Cabe la posibilidad de que alguien se haya imaginado en algún lugar más relacionado con el ser humano, como alguna discoteca o un simple café, pero este tipo de gente forman parte de un porcentaje realmente bajo, la mayoría coincide que su rincón de la felicidad está fuera de las ciudades, tal vez sea por el estrés. Esta sencilla prueba trata de demostrar que muchas veces encerramos nuestra felicidad entre cuatro paredes de hormigón y que al final el único reducto de felicidad será nuestra propia imaginación, pues ni siquiera quedaran playas paradisíacas, ni valles, ni gente que de verdad signifique algo para nosotros, ni ninguna otra actividad que no sea trabajar. Se que parece un poco extremista y alarmista e incluso repetitivo, pero es lo que pienso. Por si queríais saberlo yo me imaginé buceando en una playa del Caribe junto con una vieja amiga, la cual perdí por culpa de no ser yo mismo, por no ser más que un clon, un idiota absorbido por la monotonía, un idiota que tenía miedo a ser autentico y que el resto de clones le acusasen de estar loco por ser diferente. Al final metí la pata y ahora solo me queda la imaginación. Espero que no os pase lo mismo, ya tardáis en realizar lo que habéis imaginado…


Bueno, creo que habrá que dejar las cosas claras. A llegado la hora de mostrar mi ideología, aunque es fácil de descifrar si se sigue la pista a través de mis textos. Mi ideología es tan retorcida como la hoz soviética y tan firme como el martillo que la atraviesa. Con esto no quiero decir que me considere comunista y menos el tipo de comunista soviético, causaron demasiadas muertes. Debido a este y a otros comunismos que han acabado en dictadura, cada cual por sus motivos, se han desprestigiado la palabra comunista y su significado. Yo del comunismo apoyo la defensa del trabajador y las colectividades. No obstante, como dijo Joaquín Sabina, “Me considero demasiado comunista para ser anarquista y demasiado anarquista para ser comunista.”. Esto es debido a que no me gusta ningún tipo de autoridad y como suele pasar muchos líderes comunistas acaban volviéndose autoritarios, bajo la apariencia o la obligación de proteger su ideología. Por otra parte tampoco apoyo que la gente tenga libertad absoluta para hacer lo que le de la gana, al menos, no hasta que este establecido debidamente el respeto. Creo en un futuro “gobernado” por el respeto, un futuro donde la gente sea mucho más libre y donde el ser humano sea precisamente eso, humano. Como ya he dicho no soporto a la gente autoritaria y dado que la mayoría de dioses, por unas cosas o por otras, son autoritarios, me considero ateo. Bueno, en realidad el verdadero motivo es simplemente que no me trago esas historias, ya que un hada no es autoritaria y tampoco creo en ellas. Me considero muy pacifista, aunque se que no es el camino más rápido para cambiar las cosas. No me gusta la democracia, se que muchos pensareis que estoy loco y que la democracia es buena porque hace que las cosas funcionen debidamente, además de ser el sistema más fiable, lo cual discrepo. Pero perdí la fe en la democracia, como perdí la fe en Dios. Por muchos partidos que pasen todos acaban haciendo lo que les de la gana en lugar de lo que quiere el pueblo, lo único que podemos elegir es quien elije lo que le da la gana. Otro de los problemas de la democracia es que los candidatos se venden como si fuesen productos comerciales y muy frecuentemente mientes sobre sus cualidades o perspectivas de futuro para que la gente los compre, es decir, les vote. Por no hablar que en España parece estar instaurada una democracia bipartidista y la gente "piensa que si vota a otro partido que no sea PP o PSOE el voto se perderá". Como veis me considero de izquierdas, no hay nada que me guste de las derechas. Pero esta solo es mi ideología ahora os toca a vosotros participar de esta carne en el asador, os toca dejar vuestros comentarios.









